Podríamos calificar a Instagram como la red social más estética. Importa mucho el cómo se ven las cosas publicadas. Entre ellas, los influencers; la plataforma no tiene problema con que se generen usando inteligencia artificial, siempre y cuando se lo avisen a sus seguidores. La etiqueta nueva AI-generated profile vino a cambiar el juego.

Cualquiera podría decir "¿y si no quiero avisar?" Es válido, simplemente Instagram limitará el alcance de los contenidos de aquellos influencers hechos con IA que no declaren que son IAs. Quienes lo declaren con la nueva etiqueta no serán penalizados, pues simplemente le dirán a sus seguidores que no son de carne y hueso.

Esto tampoco significa que cualquier Reel o publicación que hagamos necesite que pongamos una etiqueta de inteligencia artificial: es específicamente para esos influencers que desde un inicio han sido virtuales. La tecnología avanza tan rápido que no es fácil saber si la persona que estás viendo realmente existe o es mera inteligencia artificial..

El rollo con el marketing es que a muchas marcas les ha encantado esta idea del humano perfecto: un personaje creado con IA que nunca se despeina, no tiene ojeras y siempre está disponible. Cuando tengan que decir explícitamente que ese perfil fue generado con inteligencia artificial, muchas compañías dejarán de formar parte de la tendencia.

La otra duda es para nosotros, los usuarios. Cuando sepamos que esa persona nunca existió, ¿la vamos a seguir en redes sociales?