Está muy vigente hablar de agentes. No, no del 007, sino de estos "brazos derechos" que ayudan a investigar, programar, analizar y mucho más, gracias a la IA. El rollo es que hay agentes para cosas buenas y productivas, pero hay también los maliciosos. Esos hackers y ladrones también tienen acceso a la inteligencia artificial; ya están checando cómo atacarnos con esquemas modernos.

La empresa de ciberseguridad Gambit Security reportó un estudio donde automatizaron varias partes de una campaña para tiendas online. Un agente buscaba vulnerabilidades, otro buscaba aprovecharse de ellas y otro veía la operación de punta a punta. Durante el 10 y el 15 de septiembre de 2026 se lanzaron más de 100 proyectos de ataque a estas tiendas online y al menos 27 compañías fueron comprometidas.

Solamente de dos de estas empresas lograron extraer más de 600 mil datos de tarjetas de pago que aún están vigentes.

Lo relevante es el costo de la operación. Los investigadores calculan que salía en más o menos $25 dólares por objetivo. Ojo, que no significa que con sólo $25 dólares puedes ser un hacker. A un costo marginal más bajo, un grupo puede vulnerar a una empresa. Antes, el atacante invertía mucho en sus sistemas para hacer daño (me refiero a tiempo y a dinero).

Es importante comprender que los agentes de IA solamente buscaron vulnerabilidades y se aprovecharon de ellas. En algunos casos usaron código malicioso para capturar los datos registrados cuando alguien compra por internet. O sea, no inventaron el hilo negro. Lo importante es que lo hacen a gran velocidad y a menor costo.

Esto fácilmente puede trasladarse no sólo a tarjetas, sino a contraseñas, accesos, correos, documentos o bases de datos. Si hay vulnerabilidades, un agente de inteligencia artificial podrá detectarlas. Es importante no usar la misma contraseña para todo y realizar esas tediosas verificaciones de dos pasos: al final del día, nos dan una capa extra de protección.

Otro punto interesante es que, en materia de ciberseguridad, cuando una IA puede aprovecharse de una anomalía y vulnerabilidad para hackear, otra IA puede detectarla para poner muros de protección antes del ataque. Funciona para los dos bandos.

Ahorita, estamos en la era donde unos agentes van a defendernos mientras otros intentarán atacarnos.

Lo primero que conversamos con familiares y amigos es cuánto ayuda y cómo nos hace más productivos la inteligencia artificial. Lo feo es pensar que productividad siempre se asocia con lo bueno; la tecnología siempre amplifica la capacidad humana.

Eso incluye las actividades malignas que preferiríamos no amplificar.

La IA toma de base mucho (o todo) del conocimiento humano. Entonces, como habemos los que pretendemos hacer el bien día con día, hay quienes buscan destruir. Ahora, ambos bandos podemos hacer lo que hacemos en menos tiempo.