No es una película de suspenso, sino la realidad en el mundo de la inteligencia artificial. Ahora le tocó a la dueña de ChatGPT, OpenAI. Utilizó sus propias herramientas para investigar a un empleado sospechoso. Se rumoraba que el empleado había instalado un dispositivo clandestino de grabación adentro de las oficinas. Una de las compañías con la tecnología más avanzada, la acaba de usar para investigar su propia casa.
Reportó Gizmodo que todo inició cuando la seguridad de las oficinas detectó un dispositivo oculto atrás de una televisión en una sala de juntas. Eso no es todo; el dispositivo tenía capacidades de grabar audio, almacenamiento cifrado y transferencia de datos. OpenAI confirma que se usó IA para analizar la información forense y poder hallar al sospechoso.
Señalaron a Abdulrahman Alfozan, un ingeniero de la empresa. El FBI lo detuvo el 9 de octubre de 2026. Sin embargo, OpenAI informó que no encontró indicios de extracción indebida de código fuente, datos de clientes o parámetros de sus modelos.
¿Qué pasaría si las herramientas de inteligencia artificial se usaran para investigar a alguien inocente?
Recuerden que la IA puede equivocarse. Cuando la llevamos a algo de esta escala, puede deshacer la vida de una persona. El problema no es necesariamente utilizar IA para investigar posibles amenazas, sino determinar qué información puede analizarse, bajo qué circunstancias, con qué supervisión y quién responde cuando algo sale mal. Lo interesante de este caso es que la IA no trabajó sola. Según OpenAI, sus herramientas complementaron el análisis de investigadores humanos.
No sabemos con suficiente detalle qué controles se aplicaron en esta investigación; sería un error convertir un caso particular en prueba de que cualquier sistema automatizado de vigilancia es confiable. Al final, OpenAI nos deja una ironía interesante. Una empresa que trabaja para ampliar las capacidades de la inteligencia artificial terminó utilizando esa misma tecnología para protegerse de una presunta amenaza interna.
Puede ser una muestra de innovación y seguridad, aunque también nos recuerda lo delicado que resulta concentrar herramientas tan poderosas en manos de los pocos que deciden cómo utilizarlas. OpenAI utilizó su IA para investigar a un presunto espía. ¿Quién investiga a OpenAI?
