#Instagram acaba de dar un paso importante. Dice Engadget que la plataforma dio más controles para modificar qué temas ver más y ver menos en las #recomendaciones. O sea que ya no es por tiempo de permanencia y likes, sino tal cuál los temas que queremos ver.

O eso nos cuentan.

El director de Instagram, Adam Mosseri, explica que con esto le dan más #autonomía a las personas sobre qué consumen a diario en la app. Nos venimos quejando por años, entonces es un cambio positivo (o así se percibe). Todo lo que nos haga sentir algo de control, nos agrada.

Ah, pero no podía ser enteramente el tipo de control que queríamos, ¿verdad? No hay lo más básico que era ver más de las cuentas que sigues o que más te gustan. La función trabaja con temas de interés, no con cuentas específicas: por ejemplo, yo puedo elegir deportes o gatitos. Además, Instagram no ha regresado a la vista cronológica; sólo es un ajuste al #algoritmo y muy leve.

Puede ser que lo veamos como una experiencia menos contaminada. Sin el contenido basura —o menos de ese contenido basura— que no queríamos consumir. Ojo, porque no es completa libertad; sólo algo de personalización.

Ahora agárrense si son marcas o creadores, pues dar follow o like se vuelve irrelevante prácticamente. Si tu contenido no está dentro de las categorías de deseo de la audiencia, ni modo. Ah, no podíamos dejar de lado a la #IA, porque Mosseri añade que todo esto es posible gracias a nuevos modelos que ayudan a comprender mejor las preferencias de los usuarios y llevar versiones más personalizadas de Instagram a cada uno. Para eso, nos van a ir conociendo cada vez más a profundidad y anotando todo en algún sitio.

¿Quién es el real ganador de este cambio? ¿El usuario personalizando el feed o la red social conociendo más particularmente al usuario? Hay que agarrar la onda en pleno 2026: si una herramienta te da más personalización, te está pidiendo que entrenes mejor su cerebro.

El usuario es el creador de su propia jaula, ¿no?