La inteligencia artificial Gemini está por superar los mil millones de usuarios mensuales. Reporta TechChrunch que el asistente de Google triplicó en un año su total de usuarios.
La ventaja que tiene Gemini no está en sus usuarios mensuales, sino en ser un brazo de Google. No olvidemos que ya tienen el dominio de nuestra rutina al contar con tecnologías de la talla de Drive, Gmail, Android, Maps y YouTube.
Con toda esta conexión a la red de Google, es más fácil que sirva de asistente —o de secretaria virtual— en nuestra rutina. Buscar correos, checar agenda, leer documentos viejos y extraer información relevante, ordenar pendientes y más serán algunas de las funciones que cada día se volverán más sencillas gracias a Gemini.
Deja de ser un chatbot sencillo y se vuelve en un brazo robusto del día a día. No es lo mismo preguntar cómo organizar tus pendientes de la semana y listarlos, que darle chance de ver tus mails y tu calendario para que lo haga intuitivamente. Desafortunadamente para muchos, esto implica dar acceso a la información personal. Nuestros correos, fotografías, el calendario y hasta nuestros hábitos harán a Gemini más capaz, pero ¿a costa de qué? No está de más recordarles que siempre revisen permisos y a qué están diciendo "aceptar".
Lo que vuelve a Gemini tan útil no es que converse mejor que sus competidores. Conecta la plática con todas las tecnologías de Google —que ya están prácticamente ancladas a nuestro diario vivir— y ahí es donde sucede su trabajo robusto. Para bien o para mal, la funcionalidad de este asistente es que encuentre el punto exacto (mail, documento, evento en calendario) y sepa qué hacer con él. En eso, Google ya cuenta con casi todas las piezas del rompecabezas.
