En el planeta Marte, el rover de la NASA llamado Curiosity, encontró una enorme área llena de figuras parecidas a un panal. Si lo viéramos desde arriba, son figuras que simulan hexágonos (seis lados) y se repiten por todo el terreno. Para componer esta vista, el rover tomó cientos de fotografías de la superficie de Marte.

Las figuras parecen muy precisas. Sin embargo, no fueron creadas por humanos. En la superficie marciana, estas grietas son naturales.

Imaginemos lo que sucede aquí en la Tierra. Si un charco se seca y deja lodo, el suelo pierde su humedad. Ese terreno se contrae y se agrieta en pequeñas figuras geométricas. Lo distinto es que las grietas en Marte no son un charco, sino un terreno muy grande, y que llevan ahí millones de años.

Aún estudian cómo es que se formaron las grietas. Unos científicos lo atribuyen a que cambió de temperatura muchas veces, de frío a calor y a frío nuevamente. Otro argumento es que ahí hubo agua atrapada y rompió el suelo al salir.

Esas grietas podrían señalar que Marte tuvo agua en su pasado. Hace miles de millones de años, pudo ser un planeta con ríos y lagos. Para apoyar esa idea, Curiosity ha encontrado minerales y otros materiales. Es importante aclarar que la NASA no ha encontrado vida.

Las grietas cuentan una historia sobre el pasado del planeta. Muy seguramente contó con agua. Eso significa que seguramente existieron microbios y quizás alguna especie viva en ese terreno.

No nos vayamos tan lejos a decir que ahí estuvieron los extraterrestres como en las películas, pero sí empecemos a pensar que hay pruebas de un Marte con las condiciones para tener seres vivos en su superficie.