De acuerdo con Social Media Today, #Meta eliminó del código de su app de #IA algunos elementos relacionados con #reconocimientofacial después de que Wired reportara su aparición. OK, esos códigos no estaban activos, pero existían —posiblemente para usarse en el futuro— y eso generó mucha desconfianza.
Meta lo primero que hizo fue reaccionar muy duro. Acusó a Wired de ser sensacionalista... y casi de inmediato borró el código de reconocimiento facial. Nos deja pensando en si realmente quieren abandonar ese plan o simplemente dejarlo en pausa hasta que se calmen las aguas.
Ya traen historial complicado. En 2021, Meta tuvo que cerrar un sistema de reconocimiento facial por críticas a la #privacidad, especialmente por etiquetar las fotos automáticamente. La compañía trae consigo una pesada imagen de recolección de datos y vigilancia de los usuarios.
Integrarle a los lentes el reconocimiento facial puede parecer algo práctico: asistir al usuario en tiempo real. Ahora imagínate caminar por la calle con un dispositivo capaz de reconocer caras y la información personal de esas caras. Hoy, con todos los avances tecnológicos, importa lo que la IA puede hacer, pero importa más lo que la sociedad esté dispuesta a permitirle. La IA solita ya tiene sus antagonistas; súmale cámaras y biométricos, más recolección de información.
Claro, el discurso siempre será que buscan mejorar la seguridad y experiencia del usuario. Ahora, con esto de tenerlo "apagado" y apenas lo vio Wired retirarlo, ¿qué nos hace pensar? Es una especie de "me cacharon antes de tiempo". La IA no nada más requiere mejores modelos, sino que le hacen falta mejores permisos. No se trata de que la IA sea más y más inteligente, sino de que el usuario no perciba que están usando la tecnología en su contra.
