Conocemos las palomitas (o badges) de plataformas como X o Facebook, que principalmente dejan en claro que alguien es famoso o viral. Ahora viene Facebook Verified con un objetivo mucho menos atractivo: checar que sí seamos humanos. Hemos llegado al punto en el cual existir digitalmente no puede darse por hecho y tenemos que comprobarlo.
Ojo, porque la palomita nueva no garantiza honestidad ni confianza; confirma únicamente que atrás de ese perfil existe una persona y que cumplió con ciertos protocolos de seguridad. Lo importante es que Meta la empezará a desplegar en sus verticales donde la confianza es clave; estará presente en grupos o el marketplace, así como Dating (su espacio para encontrar citas de amistad o románticas).
La contraparte es que esta función llega porque crear perfiles ficticios se ha vuelto muy sencillo. Con IA y otras herramientas, ya hay rostros que nunca existieron, conversaciones fabricadas, publicaciones, intereses y personalidades coherentes.
Aunque el problema está lejos de resolverse en su totalidad, Facebook Verified busca poner un primer filtro para hacerle frente al relajo. Por supuesto, todo tiene un precio; si bien es gratuito verificarnos, necesitarán nuestra selfie y acceso a los biométricos. ¿cuánta privacidad estamos dispuestos a entregar? La palomita no nos dice que confiemos en alguien, solamente que sí es un humano.
Hemos llegado a un punto extraño en la evolución: el internet, creado por humanos para humanos, dejó de ser humano. Hay tantos bots, perfiles falsos e identidades creadas con inteligencia artificial que tuvimos que inventar una verificación para comprobar que, detrás de un perfil, realmente existe una persona.
