Algo que ha sido tema de conversación es que el #Mundial trajo consigo diferentes eventos masivos denominados Fan Fests. Entre gritos, amigos, cerveza y pantallas gigantes, nos dan una opción más para disfrutar de la Copa del Mundo. Con eso, mucho dinero en movimiento.
Dice Forbes México que el #FanFest del Zócalo captó 322 millones de pesos, de las ventas de los primeros siete días. Por si fuera poco, se calculan más de 576 mil personas. La gente cree que es reunirse para ver el #fútbol gratis, pero se olvidan del truco. Hay traslados, estacionamiento, la bebida, la playera, el dulce, los peluches. Todo cuesta.
Por supuesto, no está mal. Muchos negocios locales harán su agosto aprovechando el #turismo y los miles de asistentes a eventos como el Fan Fest. Cuando estás en conciertos, deportes o eventos de este calibre, los negocios te agarran y es casi imposible que no compres algo.
Claro que podrías disfrutar del juego en tu pantalla, sentado en tu casa, sin ruido en exceso y sin engentarte; al mismo tiempo te perderías del desmadre, de la foto y la experiencia. Entra en conversación la pregunta de a quién le va mejor. Este Mundial, no es igual vender playeras que vender aguas. Las emociones masivas terminan siendo marketing. Cuando la gente sale a celebrar, posiblemente van a consumir también.
