En Austin, Tesla ya empezó a probar su Cybercab: un automóvil sin pedales y sin volante. Es mucho más que un auto del futuro. Están diciéndole al mundo que no es necesario un conductor; ni siquiera por seguridad. Le están dejando todo a la máquina y eso trae un cierto temor por parte de la sociedad.

Reporta TechCrunch que siguen probando con un monitor de seguridad en el asiento del copiloto. Totalmente autónomos y libres, todavía no. Sigue siendo como una bicicleta con rueditas de entrenamiento, pero ya están dando un paso muy importante. Sonará tonto, pero el tener pedales (aunque conduzca el robot) le da al humano una sensación de control y seguridad. En cualquier momento puede presionar uno y frenar. El Cybercab quita eso por completo; también con el volante, pues todo se lo deja a la máquina. El humano sólo se sube y espera llegar con bien a su destino.

Ahora recordemos cómo maneja la gente. En especial en ciudades como CDMX, donde además nos encontraremos con obstáculos como baches, ciclistas inesperados, peatones que se sienten inmortales y topes mal pintados. Subirse a un taxi autónomo significa dejarle el poder a un robot; cuándo frenar, dónde dar vuelta y más.

La competencia fuerte para Tesla es Waymo, que principalmente usa radar y sensores. La empresa de Elon Musk planea que todos los autos se comporten a base de cámaras. Es menor el costo, pero nos deja pensando si es más eficiente. Todo el chiste es que funcione sin chocar o tener el mínimo error. ¿El robot será capaz de entender coches que se cambian de carril a último momento o el peatón que decide torear autos?

El Cybercab de Tesla pretende abordar dos objetivos. El primero es, tal cual, un coche sin volante ni pedales. El segundo es una sociedad lista para dejarse llevar; soltar el control a un robot. Ya quitaron el volante, el acelerador y el freno. ¿Nos van a quitar el miedo?