#LinkedIn tiene un idioma propio. No lo podemos llamar español corporativo ni jerga profesional. Es humildad fingida, frases infladas y una necesidad de convertir lo más insignificante en una lección. ¿Lo han visto?

Existe Polytranslator y hace poco sacó otro idioma en su #traductor: el LinkedIn Speak. La herramienta logra decodificar todo lo que suena importante. Ya sabemos que las frases "generar valor", "alinearnos", "crear sinergia" y muchas más son (o podrían ser) frases simples como "tuve una junta" o "cambié de chamba".

Lo interesante es la herramienta, por supuesto, pero también lo que nos revela. No nació porque perdimos el profesionalismo al comunicarnos. Ese lenguaje se concibió para una plataforma pretenciosa y que pide cierto tipo de actuación. Cada perfil (y sus posts) dejó de ser un CV digital y se volvió una serie de #narrativas de resiliencia —aguantar vara— y crecimiento personal.

Mayoría de lo que leemos en LinkedIn deja de ser para contar algo. El trasfondo es que está posicionando a alguien. ¿No han leído estos párrafos mamilas que te cuentan "una profunda reflexión"? Lo lees con calma y realizas que al cuate lo despidieron y pues no le quedó más que sentarse a pensar. Como ese hay mil ejemplos.

También tenemos una gramática visual especial para LinkedIn. Es irónico, porque yo por años la usé para encajar en la plataforma. Hashtags, emojis, la frase motivacional y transmitir al menos dos emociones (estoy emocionado o agradecido, por ejemplo). Entonces llega Polytranslator y nos lo traduce como el dialecto de LinkedIn, moldeado para la marca personal.

Da risa porque es verdad. Todos reconocemos el lenguaje LinkedIn. Sabemos cuando alguien está siendo muy mam*dor con sus oraciones y sólo busca visibilidad. Al final del día, LinkedIn Speak nos da el kit de #supervivencia para el ecosistema corporativo-digital.

Sí, lo irónico es que es un espejo. Cuando escribimos tanto de una manera que ya le crearon un traductor, hemos perdido nuestra humanidad. En un internet repleto de lo optimizado y curado, hablar la neta parece cosa de rebeldes.