Si tienes cualquier app que deja ver las acciones del mercado norteamericano y comprar/vender, al chile hoy sí puedes tener acciones de la compañía de #ElonMusk. Cotizando bajo el símbolo SPCX, ya no requieres cuates en Silicon Valley ni ser millonario para entrar en la conversación; a partir de hoy (12 de junio de 2026) puedes entrar como simple mortal y comprar #acciones de la empresa.
Lo sabroso es que "poder" no siempre significa "deber". Es cierto que SpaceX debutó con mucha demanda y desde que arrancó subió su precio por acción, de acuerdo con Forbes. El rollo es que en la Bolsa, cuando pasa eso la narrativa suele ser caótica. Cuando una acción sube tan rápido en el mercado, hay una de éstas: emoción, escasez, miedo a quedarse fuera o una narrativa poderosa.
¿Por qué carajos estoy hablando de finanzas si el blog es de #marketing? La compañía no es sólo de cohetes. Es una marca que vende el mañana o el futuro. Elon musk ha construido una percepción de lo que viene y es bien poderosa. Comprar acciones de su empresa es comprar un boleto para el futuro. Es como comprar un pedacito de la historia actual.
También es importante entender que no por comprar acciones significa que mañana podremos ir a Marte. Hay negocios filiales de SpaceX que son bien relevantes, como Starlink (el internet por satélite). También es importante ver al fundador y lo que hace bien... o no hace bien. ¿Le suena la compra de Twitter y todo lo que ha pasado con esa plataforma?
Hoy puedes comprar una acción o fracción de una acción de SpaceX. Eso es lo sencillo. Lo complicado es no ser esclavo del marketing. ¿Es una buena decisión financiera o una conversación global que nos inclina a subirnos al tren?
